VENTAJAS DE LA CONCILIACIÓN LABORAL Y FAMILIAR

Cuando nos convertimos en padres y además tenemos la suerte de trabajar los dos, comienzan los quebraderos de cabeza. No podemos dejar apartadas nuestras obligaciones laborales. Conseguir un puesto de trabajo nos ha costado mucho esfuerzo al que no queremos renunciar. Pero a la vez queremos disfrutar y compartir más tiempo con nuestros hijos. Un dilema que podría ser fácil de  solucionar si se llevan a cabo políticas de conciliación laboral y familiar. Pero ¿por qué es un tema tan espinoso en nuestro país? ¿Por qué nos da incluso reparo plantearlo en nuestra empresa? ¿Nos da miedo pronunciar la palabra conciliar porque pensamos que peligra nuestro empleo?

En primer lugar hay que subrayar que conciliar no es trabajar menos. La finalidad es compaginar el tiempo dedicado al trabajo y el que compartimos con  la familia. Buscar un equilibrio en el que todos salgan ganando: tanto los padres, la empresa y, en general,  toda la familia. Porque el objetivo es ayudar a buscar soluciones para que la conciliación laboral y familiar sea una realidad.

Quizá una de las preguntas que nos hacemos a menudo es… ¿qué derechos tengo como trabajador?  Os recomiendo que echéis un vistazo a estas leyes, ya que han introducido cambios a favor de la conciliación. Además se ha conseguido una mayor flexibilidad en las condiciones de contratación, que afecta a los horarios, la remuneración o al propio puesto de trabajo . Si conocemos nuestros derechos conciliar será mucho más fácil y no nos sentiremos engañados.

Ley 39/1999 del 5 de noviembre de 1999  Para promover la conciliación de la vida laboral y familiar de las personas trabajadoras.

Real Decreto-Ley 3/2012 de 10 de febrero Reforma laboral que supone una revisión del Estatuto de los Trabajadores. Aquí se recogen las principales medidas que debe poner en marcha la empresa para favorecer la conciliación.

Cuanto mayor es la conciliación en una empresa, mayores beneficios obtienen tanto el trabajador como el empresario. Arrancamos con esta premisa para demostrar todas las ventajas que tiene conciliar.

Ventajas de la conciliación para la empresa

Reducción de jornada laboral y excedencias. Los trabajadores que no tienen facilidades para conciliar se ven obligados a rebajar el número de horas en su puesto o incluso pedir una excedencia cuando nace su hijo. Una realidad que afecta sobre todo a las mujeres, que son quienes, en mayor medida toman esta decisión. Pero esta reducción de jornada implica menor sueldo, y no es precisamente lo que necesitamos cuando la familia aumenta.

–  Se reduce el estrés en los trabajadores.  Lo que lleva a menos bajas laborales.  En nuestro país el 30% de las bajas en el trabajo se producen por el estrés. Por lo tanto con empleados más felices y satisfechos gracias a políticas de conciliación, se enfermará menos.

–    Si hay conciliación, habrá más motivación por parte del trabajador, aumentará su rendimiento y con ello la productividad de la empresa. Además  se evitará que la persona salga fuera a buscar otro trabajo.

Menor absentismo laboral. Si hay flexibilidad en los horarios, hay menos posibilidades de ausentarse del puesto del trabajo. Muchas veces nos vemos obligados a salir del trabajo dentro de nuestro horario por motivos familiares o personales. Los retrasos o no ir a trabajar puntualmente pueden producir pérdidas importantes a la empresa.

–   Otro de los beneficios de conciliar es que se mejora la imagen externa de la empresa. Se conseguirá una publicidad positiva y todos los trabajadores y familiares hablarán bien  de esa compañía.

–  Cuando la empresa aplica medidas de conciliación entre sus trabajadores, el clima laboral mejora indudablemente. Hay mayor compromiso del trabajador y por ello, más productividad.

– Favorecer medidas de flexibilidad horaria o teletrabajo puede suponer un importante ahorro de gastos. Por ejemplo en electricidad o en equipos informáticos.

– Si la empresa apoya políticas de conciliación, atraerá a más candidatos. De esta forma hay más posibilidades de que sean personas más cualificadas  que quieren formar parte de la empresa.

– Cuando los trabajadores está contentos en su empresa, no tienen necesidad de irse a la competencia. Si esto ocurre, el empresario se ahorra dinero  en reclutamiento y formación de nuevos trabajadores.

–  La empresa goza de más privilegios: más subvenciones y desgravaciones fiscales por parte del Estado.

En resumen, a mayor flexibilidad laboral, los trabajadores lo van a agradecer y se notará en su trabajo diario.

Ventajas para el trabajador

– Conciliar familia y obligaciones laborales no es fácil. Pero cuando tenemos a la empresa de nuestro lado los beneficios son mutuos. Mejora nuestro rendimiento y motivación.

Se reducen los gastos familiares y se consigue mayor ahorro. Al poder dedicar más tiempo a los hijos en casa, los padres nos ahorramos dinero en guarderías o en buscar apoyo externo.

– Si pasamos menos tiempo físicamente en el lugar de trabajo, podemos dedicar más horas a otras actividades, como hacer deporte o en seguir formándonos.

– Conciliación es sinónimo de reducción de enfermedades o bajas laborales. Lo señalaba antes, el absentismo laboral perjudica a la empresa, pero también al trabajador porque su sueldo se verá también reducido (la parte proporcional al tipo de baja médica que se tenga).

– Si hay mayor flexibilidad laboral, se notará en el equilibrio emocional de la persona y se reflejará también en la familia. ¡Así todos contentos!

Ventajas para la familia

– Cuanta más conciliación, más tiempo compartido con la familia. El padre y la madre estarán felices de disfrutar más horas con los hijos. Una felicidad que se verá contagiada a todos los miembros de la casa.

– Una mayor presencia en el hogar repercute directamente en la educación de nuestros hijos.  Pasarán menos tiempo con otros cuidadores  y seremos los padres y madres quienes supervisemos a los niños.

–  Si trabajamos desde casa, nuestros hijos verán el trabajo desde una perspectiva positiva.

–  La conciliación familiar y laboral puede influir en la posibilidad de tener más hijos.  Gracias a las políticas de conciliación, España podría recuperar su tasa de natalidad. Nuestro país ocupa el peor puesto, junto con Italia, en el ranking de nacimientos en Europa. Ahora mismo el número de niños que nacen al año por cada mujer es de 1,34. Las mujeres posponen la maternidad cada vez más. Aquí la media para tener el primer hijo es de 31 años y cada vez más madres se convierten en primerizas pasados los 40 años. Son datos recogidos por la Oficina de Estadística europea este mismo año, Eurostat. Unas cifras que, sin duda, se deben  a las condiciones laborales que existen en estos momentos en nuestro país.

Al final, conciliar la vida laboral, profesional y personal de hombres y mujeres debería ser el objetivo de toda sociedad. Seguro que el engranaje de los países funcionaría mucho mejor y todos seríamos más felices, en casa y en el trabajo.