Juegos en casa para niños

Llegan los días más largos del año. Anochece pronto y el frío o la lluvia echan para atrás a la hora de salir a la calle o al parque para jugar con nuestros hijos. ¿Quién dijo que las tardes en casa y en familia son aburridas? Hay muchas alternativas. Ya pasan demasiado tiempo los niños frente al televisor o con los videojuegos. Sólo hay que echarle un poco de ganas y mucha fantasía y tendremos un montón de juegos en casa para los niños.

¿Quieres saber cómo pasar una tarde divertida junto a tus hijos? El límite está en tu imaginación. Son ideas sencillas, que no necesitan de grandes presupuestos y que se pueden adaptar a las edades de cada niño y a cosas que tenemos por casa. Seguro que pasaréis un rato divertido en familia.

¡Fuera la monotonía y bienvenidos los juegos caseros! Ahí van algunos ejemplos…

Manualidades ¡Viva el reciclaje!

Detalle de manualidades hechas por niños y adulto con papeles recortados

Es un clásico del entretenimiento en casa. Sólo hay que tener a mano, unas tijeras, pegamento, pinturas (según la edad serán de cera, de madera o incluso rotuladores), cartulinas de colores, pinzas de la ropa, palos, trozos de tela, cajas de zapatos y todo aquello que pueda servir para decorar: viejos botones, cintas que ya no utilizamos, palillos e incluso macarrones, judías, garbanzos o lentejas. ¡Todo sirve! Podemos pintar, cortar y pegar, construir, montar con todos los materiales reciclados que tengamos en ese momento en casa. Pon a prueba la imaginación de tus hijos y seguro que te sorprenderán.

Postales

Sólo necesitamos cartulinas de colores, pinturas y un lápiz para escribir. Recortaremos la cartulina a tamaño de un sobre. Dejemos que el niño dibuje y pinte lo que él quiera. Y luego si sabe escribir, le podemos animar a que dedique unas palabras a la familia o amigos a los que enviaremos la postal. O simplemente le ayudaremos a escribir su nombre en mayúsculas. Metemos la cartulina en un sobre y sólo quedará pendiente comprar unos sellos para enviarla por correo.

Collages

Niñas y mamá recortando papeles de colores

Seguro que tenemos por casa acumuladas viejas revistas, periódicos, publicidad o incluso papel de regalo de antiguos cumples de vuestros hijos. ¡No los tires! Porque podemos aprovechar para recortar y pegar en una gran cartulina un collage. No hace falta que la composición tenga sentido. Para eso están los niños y su toque personal. Luego se pueden colgar en la habitación de los peques. ¡Les hará mucha ilusión!

Una alternativa del collage en otoño es, por ejemplo, recolectar hojas secas, piñas o las castañas pilongas que caen al suelo en esta estación del año. Las pegamos luego en una cartulina grande y conseguiremos un mural estupendo que puede adornar las paredes de la casa.

Papiroflexia

También llamada origami , viene de Japón y consiste en construir figuras doblando un papel, sin utilizar tijeras ni pegamento. Es una actividad muy divertida, pero quizá es más apropiada para niños más mayores porque se necesita con gran dosis de paciencia, precisión y una buena motricidad fina. Siempre les podéis ayudar, empezando con una figura fácil como un cisne o una rana. Seguro que conseguís una colección de animales de papel.

¡Viva el cartón!

Niña disfrazada de superhéroe metida en caja de cartón

No tiréis a la basura las cajas de zapatos o los cartones donde viene la leche o envoltorios de otros alimentos. Según el tamaño podremos fabricar con los niños desde casas de muñecas, aviones, coches, castillos, granjas para meter los animales de juguete y un largo etcétera.

Adivina-adivinanza

¿Quién no ha jugado alguna vez a tener que adivinar lo que la otra persona está pensando?

Además para los niños es un juego muy educativo porque adquieren habilidades muy beneficiosas para su desarrollo cognitivo. Este juego tiene muchas interpretaciones. Desde jugar a adivinar personas, animales, películas, cosas que hay por casa,…

Juegos de memoria

Para jugar hay que poner varios objetos en una mesa o bandeja. El niño tiene que memorizar durante unos segundos lo que hemos colocado. Luego, sin que él mire, añadimos un nuevo objeto. Tan sencillo como adivinar cuál es el que se ha incorporado. Podemos hacerlo también a la inversa. Es decir, ir quitando un elemento y el niño tiene que adivinar el que falta. Parece fácil, pero cuando hay muchos objetos, la cosa se complica. ¡Probadlo vosotros mismos!

Toca esconderse

Es el juego favorito de los niños. Hay que esconder un objeto en alguna de las habitaciones de la casa y el niño deberá encontrarlo. Sólo se pueden dar estas pistas: “muy frío o caliente”, dependiendo si está lejos o se está acercando al objeto escondido. Es muy divertido porque después podéis intercambiar roles y serán los niños los que oculten algo y los padres deberán buscarlo.

También se puede jugar en casa al escondite. A los niños les encanta esconderse por cualquier rincón de la casa; en los armarios, detrás de la puerta, entre las cortinas o incluso dentro de la bañera. Para ellos no hay límites. Es un juego más apropiado para niños más pequeños.

¡A disfrazarse!

Padre y niños disfrazados de indios en casa

Aquí todo vale. Pelucas de carnaval, viejas camisas, camisones, sombreros, bolsos, guantes, gafas de plástico, zapatos que ya no usamos o telas que ya no nos sirven las podemos adaptar como vestidos, capas o lo que nos dé la imaginación. Cualquier accesorio y bisutería que tengamos por casa sirve para disfrazarnos.

Una vez vestidos, podemos jugar a inventar personajes y crear una historia alrededor de la ropa que llevemos puesta. Puede ser tan disparatada como el disfraz que hayan escogido los niños. Recordad, esa ropa pasada de moda o que ya no nos vale, guardadla, porque seguro que se puede reutilizar como disfraz.

Un clásico: la plastilina

Niña y mamá jugando con plastilina en casa

Es un juego muy recomendable para los pequeños entre 2 y 5 años. La plastilina tiene un montón de beneficios:

. Creatividad. Podrán crear todas aquellas figuras que estén en su imaginación.

. Motricidad fina. Modelando figuras, los niños adquieren agilidad en sus manos y fuerza en sus dedos, que les vendrá fenomenal cuando tengan que aprender a escribir.

. Diferenciar colores y proporciones. Es una buena manera de aprender jugando.

. Concentración. Muy recomendables si tus hijos son nerviosos. Les ayuda a parar, escoger la plastilina que quieren y darle forma, mientras que se divierten.

Inventar historias/cuentos

Papá y mamá jugando en casa con niños

No hay nada más inocente que un niño. Por eso, su imaginación es fantástica. Dejemos a los niños que nos cuenten un cuento. Podemos empezar nosotros y que ellos continúen como quieran o al revés. Que sean ellos los que inicien su particular historia y nosotros tengamos que ponerle un fin. Cuanta más fantasía le pongamos más bonito será el cuento.

Gymkana casera

Si llevamos mucho tiempo metidos en casa y sin salir, qué mejor solución para estirar las piernas que hacer una pista de obstáculos en nuestra propia casa. Y ¿cómo?, os preguntareis. Pues muy sencillo. Prepara una serie de pruebas en las que los niños demuestren su destreza y habilidad.

Guerra de almohadas padre e hijos

Con sillas y banquetas que tendrán que subir y bajar; objetos que pongamos en el suelo y tienen que sortear. Podemos colocar una tira larga de papel higiénico en el suelo y ellos tienen que pasar por encima, sin salirse. También se puede hacer a la pata coja. Así pondrán a prueba su equilibrio.

. El juego de la cuchara. Los niños tendrán que transportar en una cuchara que se colocarán en la boca, una pelota pequeña o un huevo cocido, sin que se caiga.

. Morder la manzana. Los padres colocáis una manzana colgada de una cuerda y a los niños les atáis las manos en la espalda. Se tienen que comer la manzana a mordiscos en un límite de tiempo que marquéis. El niño que más trozos de manzana se coma es el ganador.

. Prueba del canguro. Los pequeños tienen que transportar una pelota entre sus piernas saltando como un canguro. Gana el que haga el recorrido antes y no se le caiga la pelota.

La bolsa de los tesoros

Es tan sencillo como divertido. Este juego consiste en meter en una bolsa o una caja un montón de objetos que encuentres por casa: desde lápices, calcetines, utensilios de cocina no punzantes, monedas…y todo lo que se os ocurra. Hay que vendar los ojos al niño y que meta la mano. Tiene que adivinar lo que hay dentro. Gana el que más acierte.

Juegos de mesa

Niños con juegos de mesa en casa

Hemos dejado para lo último los tradicionales juegos de mesa. Esos que no pasan nunca de moda y que todo el mundo conoce: El parchís, La oca, Las tres en raya, Las damas, Las cartas o incluso el ajedrez. Una partida o varias seguidas con tus hijos, y se os pasará la tarde volando.

Luego hay otros juegos de mesa tipo Monopoli, Scrabble, Tabú , Quién es quién… y un sinfín de títulos que sacan al mercado cada año. Lo interesante de este tipo de diversión en familia es que se enseña a los más pequeños de la saca unas reglas que deben seguir, a esperar su turno y a algo fundamental en la vida, a saber perder.

Esto es sólo un ejemplo de juegos en casa para niños porque la lista podía ser mucho mayor. Luego cada familia puede adaptar esos juegos a las características de sus miembros: gustos, intereses, edades o número de niños que haya en casa. Lo importante es pasar un rato divertido, todos juntos.

Baja por maternidad. Duración y cuánto se cobra

Es una de las mayores preocupaciones de los padres cuando van a tener un hijo, ¿qué pasará cuando nazca el niño? Seguro que os asaltan muchas dudas y preguntas sobre el tiempo que pasaréis con el recién nacido y cómo podréis conciliar la vida laboral con vuestra vida familiar. A eso hay que sumar todo el papeleo que hay que hacer para disfrutar de la baja maternal. Hemos consultado a un despacho de abogados de familia para que podáis planificar bien el cuidado de vuestro hijo cuando nazca, os vamos a detallar todo lo relacionado con la baja por maternidad: cuál es su duración, cuánto se cobra y las condiciones y requisitos para acogerte a este derecho.

¿Cuánto dura la baja por maternidad?

La legislación española recoge el permiso de maternidad como un periodo de descanso laboral obligatorio que tiene una duración de 16 semanas seguidas desde el día del parto. Esto se aplica tanto en el caso de nacimientos, como en los supuestos de adopción, acogimiento familiar y/o tutela.

Después del parto

Cuando se produce un parto, de estas 16 semanas, las seis primeras son de disfrute obligatorio para la madre. Las 10 semanas restantes, la madre puede ampliarlas a 20 si las disfruta a media jornada. También ese período de tiempo puede cederlo completamente al padre, o bien, ser repartido entre el padre y la madre.

Cuando se trata de un parto múltiple, el descanso por maternidad se amplía en dos semanas más por cada hijo.

En caso de adopción

Las madres trabajadoras que deciden adoptar tienen los mismos derechos que las mamás biológicas. Por lo tanto, serán las mismas 16 semanas de baja maternal retribuida. Que se pueden ampliar en dos semanas más por cada hijo, en el caso de adopción, parto o acogimiento múltiple.

La diferencia es que, las madres en este caso, no tienen por qué cogerse obligatoriamente las 6 primeras semanas. Pueden repartirlas con el padre de la forma que les interese. O cogerla íntegramente también el padre.

Si la adopción es en el extranjero y tienes que desplazarte fuera de tu país para recoger al niño, se pueden tomar hasta 4 semanas antes de formalizar la adopción.

Otros casos

¿Qué ocurre si el recién nacido es prematuro y se queda hospitalizado? Entonces se puede ampliar el permiso de maternidad hasta un máximo de 13 semanas si el niño precisa quedarse en el hospital más de siete días después del parto.

-En casos de discapacidad del hijo, el permiso también se amplía en dos semanas más.

Si el bebé fallece, la madre también podrá disfrutar de su descanso por maternidad de 16 semanas.

¿Cuánto se cobra durante la baja maternal?

Las madres trabajadoras reciben una prestación económica del 100X100 de su base reguladora de cotización, es decir, deben recibir la misma cuantía que cuando estaban trabajando. El pago de este subsidio se realiza a meses vencidos y en nuestro país lo gestiona el Instituto Nacional de la Seguridad Social.

Condiciones para recibir la prestación por maternidad

Para recibir el subsidio por maternidad se tienen que cumplir unos requisitos que debéis conocer para luego no llevaros sorpresas. Lo más importante y requisito imprescindible es estar afiliada o dada de alta en la Seguridad Social.

  • La mamá trabajadora debe haber cotizado en la Seguridad Social durante los 7 años anteriores al nacimiento de su hijo, al menos 180 días o bien, un total de 360 días de toda su vida laboral.
  • Si la madre tiene menos de 21 años no se le exigirá un periodo mínimo de cotización.
  • Si tiene entre 21 y 26 años, se le pedirá tan sólo 90 días de cotización en la Seguridad Social.
  • Si una madre no reúne un mínimo de cotización, tendrá derecho a cobrar 537.84 euros al mes durante los 42 días siguientes al parto.

Prestaciones por maternidad para madres autónomas

Las mamás que trabajen por cuenta propia tienen derecho a percibir una prestación por maternidad, tanto si tienen un hijo, como si trata de adopción, acogimiento o tutela de un menor. Así que podrán disfrutar de sus 16 semanas igualmente.

Las prestaciones económicas van a depender del tiempo cotizado en la Seguridad Social. Pero además las ayudas por la maternidad tienen unas características específicas:

    • Si abonas la cuota mínima, recibirás unos 850 euros de prestación.
    • El subsidio será de 16 semanas ininterrumpidas como máximo. Se cuenta partir del día del parto o desde el día que tú decidas empezar tu descanso. Tienes que notificarlo con dos semanas de antelación. Las primeras 6 semanas son de obligatorio disfrute para la madre y el resto puede compartirlo con el padre.
    • Recibirás una bonificación íntegra de tu cuota de autónomos. Y los mismo ocurrirá (bonificación del 100%) si optas por contratar a una persona que te sustituya en tu trabajo.
    • Puedes optar por el descanso al 50% durante tu baja maternal. Si eliges esta posibilidad, también percibirás un subsidio reducido al mismo porcentaje.
  • Si hay riesgo durante el embarazo y debes dejar de trabajar, percibirás el 100% de la base reguladora.

 

Si la madre está en paro

¿Qué ocurre si a madre en el momento de empezar su baja maternal está desempleada y percibe la prestación? Se suspendería esa ayuda y la Seguridad Social sería la encargada de pagar la prestación por maternidad durante el tiempo establecido. Y una vez finalizado el descaso, la madre debe solicitar en su oficina de empleo, la reactivación del paro. Durante ese periodo no se contabilizan los días que le corresponden de la prestación por desempleo.

La prestación por maternidad está exenta del IRPF

Es la mayor novedad que hemos conocido hace pocas semanas. Todas las madres que hayan tributado por las prestaciones durante su baja maternal podrán reclamar a Hacienda que le devuelvan el dinero. Una sentencia del Tribunal Supremo afirma que estas ayudas están exentas del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

La Agencia Tributaria facilitará un documento que tendrán que rellenar las mamás que se han beneficiado de estas ayudas desde el año 2014 hasta ahora.

Cómo reclamar la devolución del IRPFF de maternidad. Todo lo que necesitas saber.

Permiso por lactancia

Este derecho que tiene la madre se conoce como la hora de lactancia, consiste en los primeros 9 meses desde el nacimiento del niño, las mamás pueden ausentarse una hora de cada 8 de su jornada laboral, para la lactancia. Una pausa que no se descuenta de su salario. Será la madre la que decida cómo disfrutar de ese permiso. La empresa, en este caso, no podrá nunca imponer el horario. Tienes varias opciones:

. Puedes fraccionar los tiempos, en dos períodos de 30 minutos diarios.

. O disminuir media hora la jornada laboral, entrando a trabajar media hora más tarde o saliendo media hora antes.

. También puedes acumular las horas en jornadas completas de trabajo. Así podrías disfrutarlo una vez terminado el permiso de baja maternal. Este supuesto tienes que pactarlo con la empresa y supone entre dos y cuatro semanas más de baja.

. En el caso de partos múltiples, los tiempos de lactancia se amplían, a una hora por hijo.

Esa hora de lactancia puede disfrutarla tanto el padre como la madre y el derecho es igual para la lactancia natural como para la artificial. Sea el hijo biológico o adoptado.

La normativa española prohíbe a las mujeres embarazadas o durante el periodo de lactancia, la realización de trabajos nocturnos ni hacer horas extraordinarias.

Tampoco podrás realizar trabajos en los que se emplee un esfuerzo físico excesivo.

¿Cómo afectan las vacaciones durante una baja por maternidad?

La madre trabajadora tiene un plazo de 18 meses para poder disfrutar de las vacaciones que no ha podido coger durante el embarazo, parto o la lactancia. Podrá hacerlo, aunque haya terminado el año natural al que correspondan sus vacaciones.

Permiso de paternidad. Duración, prestaciones y novedades

Si vas a ser padre en breve, esta información te va a interesar. Ya sabrás que cuando nazca tu hijo tendrás que hacer bastante papeleo para poder disfrutar del derecho a hacer un paréntesis en tu vida laboral para cuidar del recién nacido. El permiso por paternidad es el período de descanso que permite la ley a los padres cuando nace su hijo, o en casos de adopción o acogimiento. Es un derecho del trabajador que, aunque no es obligatorio su disfrute, es una reivindicación de muchos padres para cuidar de su hijo el máximo tiempo posible.

Desde enero del 2017 se han producido importantes avances con respecto al permiso de paternidad que llegan con un reciente acuerdo entre el Gobierno actual y Podemos. Os contamos las últimas novedades y todas las gestiones que tendrás que realizar para disfrutar de tu permiso de paternidad.

Qué dice la ley

Desde julio del 2018, la duración del permiso por paternidad se amplió de cuatro a cinco semanas, que se pueden escoger dentro de los nueve mese siguientes al parto. Además se recogían dos días más por hijo a partir del segundo, en caso de parto, acogimiento o adopción múltiple. Pero esta ley de permisos parentales está en continuo cambio y transformación.

Novedades en la baja por paternidad

La última novedad la hemos conocido durante el mes de octubre cuando el Gobierno y el partido político de Podemos han llegado a un acuerdo en esta materia. En los Presupuestos Generales del Estado para este año se contempla que el permiso por paternidad se llegue a las 16 semanas, igual que el de la madre, previsto para el 2021. Se hará de forma paulatina, es decir, en el 2019 será de ocho semanas, en el 2020 de 13 hasta llegar a las 16 semanas al año siguiente. Así se consigue equiparar los permisos de maternidad y paternidad.

Parte de esa baja será compartida con la madre y el resto podrá disfrutarlo el padre a solas, cuando se le acabe la baja a la mamá. Así se consigue prolongar más el tiempo que el niño pase con sus progenitores.

En principio, esta propuesta solo se contempla a los funcionarios y empleados laborales públicos. Pero la idea es que se extienda a todo el sector privado lo antes posible. El Gobierno ha entregado este documento a los sindicatos para que lo estudien y se llegue a un acuerdo por ambas partes

Quién puede solicitar el permiso por paternidad

Todos aquellos padres trabajadores en los supuestos de parto, adopción o acogimiento de un niño. Ya sean por cuenta ajena, autónomos o funcionarios.

Requisitos

El padre tiene que estar afiliado o dado de alta en la Seguridad Social y haber cotizado un período de 180 días dentro de los 7 años anteriores al inicio del permiso. O bien, al menos 360 días durante toda su vida aboral.

El padre podrá disfrutar de este descanso laboral en régimen de jornada completa o parcial, mínima de un 50%, siempre que haya un acuerdo previo con la empresa. Y siempre de forma compatible e independiente de los tiempos de descanso por maternidad de la madre. Este permiso por paternidad no podrá cederlo a la madre, pero sí podrá elegir el papá cuando disfrutarlo. O bien justo después del nacimiento, a media jornada, o bien después de la baja de maternidad. Así se favorece que el bebé esté el máximo tiempo posible con los padres.

Padres autónomos

En el caso de los padres trabajadores por cuenta propia, podrán disfrutar de 13 días naturales ininterrumpidos. Recibirán el 100% de la base reguladora, siempre que cumplan un requisito: haber cotizado hasta 180 días durante los 7 años anteriores o 360 días durante toda su vida laboral, igual que en el caso de los padres trabajadores por cuenta ajena.

¿Y si el padre está desempleado?

Una de las preguntas que os podéis plantear es, qué ocurre si el padre se queda sin trabajo durante la baja por paternidad o si ya estaba en paro.

Si se pierde el empleo durante el descanso. Se continúa percibiendo el subsidio por paternidad durante el tiempo establecido. Una vez que finalice la baja, se pasará a desempleado y a percibir el paro que le corresponda.

Si el padre está en paro y se tiene un hijo. Se suspende la prestación por desempleo y el papá pasa a cobrar la ayuda por paternidad. Cuando termina el período de descanso, se volverá a cobrar el paro.

Prestaciones por paternidad

¿Cuánto se cobra?

El padre trabajador tiene derecho a recibir una prestación durante los días de baja por paternidad que le correspondan, ya sea en casos de nacimiento, acogida o adopción. Este subsidio consiste en el 100% de la base regulador del sueldo. Por eso dependerá de lo que gane cada padre. Lo que sí deja de recibir son las dietas, ya sean de comida o de transporte.

¿Qué documentación hay que presentar?

Es la Seguridad Social quien distribuye estas ayudas durante el descanso. El padre tiene que avisar a su empresa para que le prepare un certificado de baja. Luego hay que presentarlo en las oficinas de la Seguridad Social y rellenar un modelo oficial, que se llama Solicitud de Maternidad-Paternidad. Y adjuntar otros documentos como el certificado de nacimiento del niño, el Libro de familia, certificado de la empresa, el DNI y la última nómina.

Cómo reclamar el IRPF por maternidad

Seguro que habéis escuchado esta noticia en algún medio de comunicación. Una mamá madrileña ha conseguido que el Tribunal Supremo le dé la razón. Las prestaciones recibidas por la Seguridad Social durante las 16 semanas que estuvo de baja por maternidad están exentas de tributar. De esta forma le han devuelto los 3.000 euros que había pagado en concepto de IRPF durante su baja. El Supremo ha ratificado una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid del año 2017.

Es la primera vez que en España se devuelve la cantidad de IRPF de la prestación por maternidad. Termina así un largo litigio entre los papás y mamás y la Agencia Tributaria que sí consideraba las semanas de baja como rendimientos de trabajo y por ello debían declararlos en concepto de IRPF. Este fallo del alto Tribunal sienta jurisprudencia. Por ello, si eres de las que te encuentras en esta situación, puedes iniciar las acciones legales correspondientes para recuperar el dinero que ya has pagado. Te contamos cuáles son los pasos a seguir y las condiciones que se deben dar para reclamar el IRPF por maternidad.

¿Quién puede hacer la reclamación?

La sentencia del Tribunal Supremo considera que afecta a todas las ayudas percibidas desde el año 2014 hasta ahora. Esto es así porque los derechos y obligaciones tributarias prescriben a los cuatro años. Pueden presentar la reclamación:

. Tanto madres como padres, tras el nacimiento de su hijo y hayan compartido la baja de maternidad. En el caso de los papás la cantidad recibida es muy inferior, ya que sólo disponen de 2 semanas de baja.

. Las mujeres autónomas que hayan recibido también esta prestación de la Seguridad Social. El requisito es que deben de estar afiliadas y en situación de alta en el RETA ( Régimen Especial del Trabajador Autónomo). Y tener pagadas sus cuotas mensuales a la Seguridad Social.

. Están exentos de pagar en los casos de nacimiento, parto, adopción, hijos a cargo, tutela, acogimiento y orfandad.

De esta forma se esclarecen las sentencias contradictorias que se han visto hasta ahora en los Tribunales Superiores de Justicia de las comunidades autónomas.

¿Qué pasos se deben seguir para pedir esa devolución?

 

  1. En primer lugar, tienes que presentar una solicitud de rectificación y devolución de los ingresos indebidos. Para ello tendrás que dirigirte a la delegación de Hacienda que te corresponda por zona. También puedes enviar la documentación por correo certificado.Si esta reclamación es procedente, Hacienda rectificará la declaración y tendrá que devolver la cantidad, más los intereses de demora correspondientes.
  2. Pero, por el contrario, si hay una desestimación por parte de la Agencia Tributaria, tendremos que presentar alegaciones, agotando la vía administrativa si fuera necesario.
  3. Para las declaraciones de 2016 y 2017 este trámite se puede realizar a través de la web de la Agencia Tributaria. Si la reclamación es de años anteriores, puedes acudir a la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) que te darán un modelo para rellenar, en el que tienes que añadir una referencia a la sentencia del Tribunal Supremo. O te lo puedes descargar directamente de su página web. Esta solicitud se realizará siempre que Hacienda no haya practicado liquidación definitiva o provisional.
  4. Una vez tengamos todas las alegaciones presentadas, deberás redactar un recurso de reposición y una Reclamación Económica Administrativa ante el Tribunal Regional correspondiente. Puede ser que aquí también la respuesta sea negativa. ¿qué tenemos qué hacer entonces?
  5. Nos queda la reclamación vía judicial. Una vez agotada la vía administrativa tienes un plazo de dos meses para iniciar el procedimiento judicial. Se trata de un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de la zona donde residas. Llegado a este punto, necesitarás un abogado y un procurador para que te asista.

¿Y si mi hijo ha nacido durante el 2018?

Mamá con su bebé tendida

Con respecto a las prestaciones por maternidad percibidas a lo largo de este año, la Agencia Tributaria ha afirmado que será totalmente deducible en la próxima declaración de IRPF. Así ofrecerá en la próxima campaña de la Renta los datos fiscales e incorporará esas prestaciones como rentas exentas.

¿Cuánto me pueden devolver?

Las cantidades van a depender de cada caso. En función del importe de la prestación que hayas recibido y el tipo marginal aplicado al resto de tus ingresos.

Si quieres conocer la cuantía exacta puedes calcularlo fácilmente. Localiza el importe de prestación por maternidad en los datos fiscales que te envía Hacienda. Te puede ayudar, consultando la página web de la Agencia Tributaria.

Normativa y legislación en España sobre conciliación familiar y laboral

Hombres y mujeres se enfrentan al reto de compaginar sus obligaciones laborales con el disfrute familiar y el cuidado de los hijos. Las distintas políticas de conciliación nos acercan un poco más a alcanzar ese equilibrio. Sobre todo si ponemos la atención en dos leyes fundamentales que son de obligatorio cumplimiento por parte de las empresas.

Os explicamos a continuación los puntos más importantes de la legislación española actual para conocer el derecho que tenemos a conciliar:

La Ley 39/1999 conocida como la Ley de conciliación familiar y laboral en España nos dice lo siguiente:

“La necesidad de conciliación del trabajo y la familia ha sido ya planteada a nivel internacional y comunitario como una condición vinculada de forma inequívoca a la nueva realidad social. Ello plantea una compleja y difícil problemática que debe abordarse, no sólo con importantes reformas legislativas, como la presente, sino con la necesidad de promover adicionalmente servicios de atención a las personas, en un marco más amplio de política de familia”.

Ley 39/1999, de 5 de noviembre, para promover la conciliación de la vida familiar y laboral de las personas trabajadoras.

Esta ley se completa con el Real Decreto-ley 3/2012, de 10 de febrero, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral.

Estas dos leyes suponen un paso más para la igualdad de oportunidades entre hombre y mujeres a la hora de conciliar. Gracias a la ampliación de los permisos de maternidad y paternidad, el cuidado de los hijos está más repartido.

Es cierto que desde la Unión Europea se han desarrollado una serie de directivas que obligan a los diferentes Estados a incorporar en sus legislaciones medidas para mejorar las condiciones de vida y empleo de los trabajadores. La normativa europea establece unos requisitos mínimos de obligado cumplimiento que cada país miembro debe luego adaptar y mejorar.

En España todavía estamos a años luz de otras legislaciones europeas más pro-conciliación.  Países como Finlandia o Suecia se sitúan a la cabeza a la hora de facilitar el trabajo con la familia. Ventajas como una mayor flexibilidad en los horarios, el teletrabajo o estar menos horas en la oficina. Holanda y Dinamarca, por ejemplo, tienen jornadas de 29 y 34 horas semanales, mientras que en España la jornada estipulada es de 40 horas. Y si hablamos de los permisos de maternidad y paternidad, Suecia aprueba con matrícula de honor gracias a los 480 días que pueden disfrutar tanto el padre como la madre conjuntamente.

Pero si volvemos la mirada a nuestro país, a pesar de la brecha que existe con nuestros vecinos, podemos comprobar que en algo hemos mejorado en los últimos años.

¿QUÉ DERECHOS TENGO?

Es importante que conozcas tus derechos como trabajador cuando te conviertes en padre o madre. Así sabrás a qué atenerte y qué puedes exigir a tu empresa para conciliar y disfrutar de tu familia.  ¡Apunta porque te interesa!

Permiso de maternidad

Empezamos por uno de los puntos más importantes que atañen a la conciliación. Cuando decides como madre tener un hijo, quieres saber cuánto tiempo podrás pasar con él al 100X100. Actualmente la legislación española recoge que el permiso de maternidad tiene una duración de 16 semanas  seguidas desde el día del parto. Período en el cual la madre trabajadora cobra su sueldo íntegro.  De estas 16 semanas, las 6 primeras son de disfrute obligatorio para la madre, y el resto pueden ser repartidas entre el padre y la madre. Eso sí, tiene que cumplir unos requisitos imprescindibles: La mamá trabajadora debe haber cotizado durante los 7 años anteriores al nacimiento al menos 180 días, o bien, 360 días de toda su vida laboral.  También se recoge este derecho en caso de adopciones o acogida, tanto temporal como de forma definitiva.

Existen algunas excepciones, como por ejemplo, que las madres menores de 21 años no se les exigirá un período mínimo de cotización en la Seguridad Social o en el caso de tener entre 21 y 26 años, se les pedirá tan sólo 90 días de cotización. Además se contempla que, si la madre trabajadora no reúne un mínimo de cotización, tendrá derecho a cobrar 537.84 euros al mes durante 42 días desde el parto.

Permiso de paternidad

Es uno de los derechos  en los que más se ha avanzado en la última década. Hace apenas 10 años, el trabajador que se convertía en padre sólo podía disfrutar de 3 días de permiso. Pero a partir de este año, el proyecto de Presupuestos de la Seguridad Social contempla ampliar a 5 semanas el permiso de paternidad en los casos de nacimiento, adopción o acogida. Y se prevé una dotación de 523,10 millones de euros.

Permiso de lactancia

Este punto es fundamental para las madres trabajadoras que acaban de tener un hijo. Tienen derecho durante los primeros 9 meses  desde el nacimiento del niño, a ausentarse 1 hora de cada 8 de su jornada laboral. Pero será la madre la que decida cómo disfrutar de ese derecho. Puede fraccionar los tiempos, en dos períodos de 30 minutos diarios. O también puede acumular las horas en jornadas completas de trabajo y disfrutarlo una vez terminado el permiso de baja maternal. En el caso de partos múltiples, se amplían lógicamente, los tiempos de permiso de lactancia.

Además la normativa española prohíbe a las mujeres embarazadas o con hijos en períodos de lactancia, la realización de trabajos nocturnos ni hacer horas extraordinarias. Tampoco podrán permanecer en puestos de trabajo en el que se emplee un esfuerzo físico excesivo. En su caso, se deberá trasladar a la trabajadora a otro lugar, y si no es posible, tendrá derecho a la baja laboral.

Reducción de la jornada laboral

Y llegamos a un derecho que tiene que ver con el cuidado de los hijos menores de 12 años. Los padres y madres trabajadores podrán reducirse una parte de su jornada laboral, entre un octavo y la mitad; y conlleva una reducción del salario proporcional a las horas que no se trabajen. Lo que hay que tener en cuenta para disfrutar de este derecho, es que se necesita una antigüedad en la empresa de al menos un año. Su duración será de un mínimo de 4 meses y hasta un máximo de tres años seguido por hijo y dos por familiar. Y se pueden acumular en esta reducción hasta 5 años en total.

El Estatuto de los Trabajadores también contempla la posibilidad de modificar la jornada laboral, sin necesidad de reducir horas. Una  forma estupenda de poder adaptar los horarios a las necesidades de la familia. Luego hay que tener en cuenta que cada convenio colectivo puede realizar unas modificaciones de la jornada diferentes. Esta última posibilidad es la ideal para conciliar trabajo y familia  porque no se ve afectado el salario y el trabajador puede compaginar mejor su empleo con la dedicación familiar.

Excedencias

Aquí lo importante es que el trabajador conozca que tiene derecho a que le guarden su puesto de trabajo si decide coger excedencia por maternidad, paternidad o por el cuidado de un familiar o dependiente. Si decides cuidar de tu hijo a tiempo completo, que sepas que vas a cotizar todo el período, con un máximo de 2 años. Normalmente los trabajadores pueden acogerse a excedencias de entre 4 meses y 5 años de duración, con la condición de llevar al menos 1 año en la empresa.

Vacaciones

A la madre se le concede de plazo 18 meses para poder disfrutar de las vacaciones que no ha podido disfrutar por el embarazo, parto o lactancia.

Ayudas a madres autónomas

En el caso de las madres trabajadoras por cuenta propia, además de echar un vistazo a la Ley de conciliación familiar, hay mejoras en los derechos recogidos en la nueva Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo, que entraron en vigor en enero de 2.018. Os dejo el enlace directo para que comprobéis cuáles son esas ventajas que resumimos a  continuación:

  • Una tarifa plana de 50 euros de cotización a la Seguridad Social de 1 año para las madres que decidan emprender por primera vez.
  • Bonificación del 100% en la cuota de la baja por maternidad.
  • Otra bonificación completa, en los casos que se tenga un hijo a cargo.

Con respecto a los trabajadores autónomos, tienen el mismo derecho que los de cuenta ajena en el disfrute de los permisos de paternidad y maternidad. Hay una pequeña diferencia; cuando el trabajador autónomo tiene que contratar a una persona que le sustituya durante esa baja, no tendrá la obligación de cotizar a la Seguridad Social por la persona contratada.

Estar feliz en tu puesto de trabajo sabiendo que le puedes dedicar más tiempo a la familia aumentará seguramente tu rendimiento y productividad; y como consecuencia, también el de tu empresa.  Los beneficios  que ofrece la conciliación de la vida laboral, familiar y personal afectan tanto a trabajadores, empresarios y a la sociedad en general. Si todos estamos implicados, los resultados serán más reales.

VENTAJAS DE LA CONCILIACIÓN LABORAL Y FAMILIAR

Cuando nos convertimos en padres y además tenemos la suerte de trabajar los dos, comienzan los quebraderos de cabeza. No podemos dejar apartadas nuestras obligaciones laborales. Conseguir un puesto de trabajo nos ha costado mucho esfuerzo al que no queremos renunciar. Pero a la vez queremos disfrutar y compartir más tiempo con nuestros hijos. Un dilema que podría ser fácil de  solucionar si se llevan a cabo políticas de conciliación laboral y familiar. Pero ¿por qué es un tema tan espinoso en nuestro país? ¿Por qué nos da incluso reparo plantearlo en nuestra empresa? ¿Nos da miedo pronunciar la palabra conciliar porque pensamos que peligra nuestro empleo?

En primer lugar hay que subrayar que conciliar no es trabajar menos. La finalidad es compaginar el tiempo dedicado al trabajo y el que compartimos con  la familia. Buscar un equilibrio en el que todos salgan ganando: tanto los padres, la empresa y, en general,  toda la familia. Porque el objetivo es ayudar a buscar soluciones para que la conciliación laboral y familiar sea una realidad.

Quizá una de las preguntas que nos hacemos a menudo es… ¿qué derechos tengo como trabajador?  Os recomiendo que echéis un vistazo a estas leyes, ya que han introducido cambios a favor de la conciliación. Además se ha conseguido una mayor flexibilidad en las condiciones de contratación, que afecta a los horarios, la remuneración o al propio puesto de trabajo . Si conocemos nuestros derechos conciliar será mucho más fácil y no nos sentiremos engañados.

Ley 39/1999 del 5 de noviembre de 1999  Para promover la conciliación de la vida laboral y familiar de las personas trabajadoras.

Real Decreto-Ley 3/2012 de 10 de febrero Reforma laboral que supone una revisión del Estatuto de los Trabajadores. Aquí se recogen las principales medidas que debe poner en marcha la empresa para favorecer la conciliación.

Cuanto mayor es la conciliación en una empresa, mayores beneficios obtienen tanto el trabajador como el empresario. Arrancamos con esta premisa para demostrar todas las ventajas que tiene conciliar.

Ventajas de la conciliación para la empresa

Reducción de jornada laboral y excedencias. Los trabajadores que no tienen facilidades para conciliar se ven obligados a rebajar el número de horas en su puesto o incluso pedir una excedencia cuando nace su hijo. Una realidad que afecta sobre todo a las mujeres, que son quienes, en mayor medida toman esta decisión. Pero esta reducción de jornada implica menor sueldo, y no es precisamente lo que necesitamos cuando la familia aumenta.

–  Se reduce el estrés en los trabajadores.  Lo que lleva a menos bajas laborales.  En nuestro país el 30% de las bajas en el trabajo se producen por el estrés. Por lo tanto con empleados más felices y satisfechos gracias a políticas de conciliación, se enfermará menos.

–    Si hay conciliación, habrá más motivación por parte del trabajador, aumentará su rendimiento y con ello la productividad de la empresa. Además  se evitará que la persona salga fuera a buscar otro trabajo.

Menor absentismo laboral. Si hay flexibilidad en los horarios, hay menos posibilidades de ausentarse del puesto del trabajo. Muchas veces nos vemos obligados a salir del trabajo dentro de nuestro horario por motivos familiares o personales. Los retrasos o no ir a trabajar puntualmente pueden producir pérdidas importantes a la empresa.

–   Otro de los beneficios de conciliar es que se mejora la imagen externa de la empresa. Se conseguirá una publicidad positiva y todos los trabajadores y familiares hablarán bien  de esa compañía.

–  Cuando la empresa aplica medidas de conciliación entre sus trabajadores, el clima laboral mejora indudablemente. Hay mayor compromiso del trabajador y por ello, más productividad.

– Favorecer medidas de flexibilidad horaria o teletrabajo puede suponer un importante ahorro de gastos. Por ejemplo en electricidad o en equipos informáticos.

– Si la empresa apoya políticas de conciliación, atraerá a más candidatos. De esta forma hay más posibilidades de que sean personas más cualificadas  que quieren formar parte de la empresa.

– Cuando los trabajadores está contentos en su empresa, no tienen necesidad de irse a la competencia. Si esto ocurre, el empresario se ahorra dinero  en reclutamiento y formación de nuevos trabajadores.

–  La empresa goza de más privilegios: más subvenciones y desgravaciones fiscales por parte del Estado.

En resumen, a mayor flexibilidad laboral, los trabajadores lo van a agradecer y se notará en su trabajo diario.

Ventajas para el trabajador

– Conciliar familia y obligaciones laborales no es fácil. Pero cuando tenemos a la empresa de nuestro lado los beneficios son mutuos. Mejora nuestro rendimiento y motivación.

Se reducen los gastos familiares y se consigue mayor ahorro. Al poder dedicar más tiempo a los hijos en casa, los padres nos ahorramos dinero en guarderías o en buscar apoyo externo.

– Si pasamos menos tiempo físicamente en el lugar de trabajo, podemos dedicar más horas a otras actividades, como hacer deporte o en seguir formándonos.

– Conciliación es sinónimo de reducción de enfermedades o bajas laborales. Lo señalaba antes, el absentismo laboral perjudica a la empresa, pero también al trabajador porque su sueldo se verá también reducido (la parte proporcional al tipo de baja médica que se tenga).

– Si hay mayor flexibilidad laboral, se notará en el equilibrio emocional de la persona y se reflejará también en la familia. ¡Así todos contentos!

Ventajas para la familia

– Cuanta más conciliación, más tiempo compartido con la familia. El padre y la madre estarán felices de disfrutar más horas con los hijos. Una felicidad que se verá contagiada a todos los miembros de la casa.

– Una mayor presencia en el hogar repercute directamente en la educación de nuestros hijos.  Pasarán menos tiempo con otros cuidadores  y seremos los padres y madres quienes supervisemos a los niños.

–  Si trabajamos desde casa, nuestros hijos verán el trabajo desde una perspectiva positiva.

–  La conciliación familiar y laboral puede influir en la posibilidad de tener más hijos.  Gracias a las políticas de conciliación, España podría recuperar su tasa de natalidad. Nuestro país ocupa el peor puesto, junto con Italia, en el ranking de nacimientos en Europa. Ahora mismo el número de niños que nacen al año por cada mujer es de 1,34. Las mujeres posponen la maternidad cada vez más. Aquí la media para tener el primer hijo es de 31 años y cada vez más madres se convierten en primerizas pasados los 40 años. Son datos recogidos por la Oficina de Estadística europea este mismo año, Eurostat. Unas cifras que, sin duda, se deben  a las condiciones laborales que existen en estos momentos en nuestro país.

Al final, conciliar la vida laboral, profesional y personal de hombres y mujeres debería ser el objetivo de toda sociedad. Seguro que el engranaje de los países funcionaría mucho mejor y todos seríamos más felices, en casa y en el trabajo.

Conciliación familiar y laboral y la reforma laboral

¿Qué supone la reforma laboral en relación a la conciliación familiar y laboral?

La conciliación de la vida familiar y laboral es uno de los temas más importantes a los que tiene que enfrentarse, por un lado, el Gobierno y el Parlamento de España y, por otro, los ciudadanos de a pie. Y es que, en muchas ocasiones, compaginar el trabajo con el cuidado de los hijos y/o de las personas mayores, así como de otras personas allegadas con problemas de minusvalías, es una tarea realmente complejo.

Con el propósito de facilitar esta conciliación, el Gobierno de España liderado por Mariano Rajoy aprobó, mediante el Real Decreto-ley 3/2012, la famosa Reforma Laboral que, además de dar más libertad a las empresas a la hora de cambiar las condiciones de trabajo de los empleados y de sus contratos en términos de funciones, horarios y remuneración, también abarcó el tema de la compatibilización de la vida familiar y laboral.

Pero ¿cuáles son esas modificaciones? En este artículo vamos a tratar de detallarlas todas. Sin embargo, queremos avisar que, a pesar de la intención manifiesta de abordar este tema por parte del Ejecutivo, lo único palpable han sido pequeñas modificaciones realizadas sobre el Estatuto de los Trabajadores.

Artículo 37.4: El permiso de lactancia

Este apartado recoge que, en los supestos de adopción, acogida o nacimiento de un hijo, la madre tiene derecho a un permiso de lactancia hasta que el bebé cumpla los 9 meses de edad. En concreto, dicho permiso se cuantifica en una hora de ausencia del puesto de trabajo que, si lo desea, podrá dividir en dos partes de 30 minutos. En caso de que el parto, la adopción o la acogida hayan sido múltiples, la duración de este permisió crecerá en la proporción que corresponda.

Por su parte, este artículo también recoge que aquellos que se acojan a este derecho por propia voluntad tendrán la opción de cambiarlo por una reducción de 30 minutos de su jornada laboral o, en su defecto, acumularlo en días de trabajo completos con el propósito de disfrutarlos al final del período de permiso por maternidad. En este sentido, deberá hacerlo en los términos previstos por una negociación específica con el empresario o en función de lo dictado por la negociación colectiva.

Hay que decir, además, que este permiso es un derecho individual del trabajador que puede ser disfrutado tanto por el hombre como por la mujer, si bien es cierto que ellas son las que más lo solicitan, sobre todo, cuando tienen que dar el pecho a sus hijos. Y es que la ley establece que solo puede ser uno de los dos progenitores el que disfrute del permiso de lactancia si ambos se encuentran trabajando.

Entonces, ¿qué ha cambiado respecto a leyes anteriores?

Las modificaciones respecto a la legislación anterior han sido mínimas. En concreto, se resumen en lo siguiente:

1. El período de lactancia se fija en función de la edad del bebé. Se establece, en concreto, en los 9 meses.

2. El derecho a disfrutar del permiso de lactancia deja de ser exclusivo de la mujer para que los hombres también puedan disfrutarlo.

3. Se añade, en consecuencia del punto anterior, que solo un miembro de la pareja puede solicitar disfrutar de él.

Artículo 38.3: Las vacaciones no disfrutadas por maternidad

¿Qué establece la Reforma Laboral en el supuesto de que la madre dé a luz y, por lo tanto, tenga derecho a disfrutar de su permiso de maternidad en el período que también comprende sus vacaciones? En este artículo se trata de dar respuesta a esta cuestión.

Lo primero que afirma es que el calendario de vacaciones debe ser fijado por cada empresa y que el trabajador tiene derecho a conocer cuándo le corresponden dos meses o más antes de disfrutarlas. En este sentido, cuando coincidan con una incapacidad temporal derivada del parto, el embarazo o la lactancia natural, el texto establece que el empleado tendrá el derecho de disfrutar de sus vacaciones en otra fecha diferente establecida después de acabar el permiso.

De hecho, este punto establece que este derecho se mantiene incluso aunque sea imposible disfrutar las vacaciones en el mismo año natural al que pertenecen. Por lo tanto, si una madre coge el permiso de maternidad en el mes de noviembre y aún le restan dos semanas de vacaciones por disfrutar de ese año, podrá tomarlas cuando le corresponda volver al trabajo y, posteriormente, solicitar el mes completo correspondiente a esa anualidad si así lo desea.

En concreto, este derecho caduca a los 18 meses de haber sucedido el hecho que ha dado origen al permiso de maternidad o de lactancia a la baja relacionada con el embarazo.

¿Qué ha cambiado respecto a la ley anterior?

Muy pocas cosas se han visto modificadas. En concreto, se ha establecido la limitación de 18 meses posteriores al hecho causante para solicitar y disfrutar de las vacaciones. También se incluyen los supuestos del artículo 48 bis de la Reforma Laboral y, por lo tanto, también es aplicable respecto al permiso de paternidad.

Artículo 37.5 y 37.6: La reducción de la jornada de trabajo

La reducción de la jornada de trabajo para la conciliación de la vida familiar y laboral es uno de los ámbitos sobre los que más modificaciones se han establecido mediante la Reforma Laboral. En concreto, la definición de este derecho viene especificada en el artículo 37.5 de la ley.

En concreto, se establecer que aquellos que tengan a su cuidado directo, por motivos de guardia legal, a una persona con incapacidad física, sensorial o psíquica que no realice actividad retribuida alguna o, en su defecto, a un niño menor de 8 años, podrá solicitar la reducción de la jornada de trabajo diaria con su correspondiente y proporcional bajada de salario. Dichas reducciones podrán hacerse en una proporción de, como mínimo, un octavo y, como máximo, la mitad de la jornada.

Por otro lado, en el artículo 37.6 se determinan los criterios para poder acogerse a este derecho. En este sentido, a pesar de que esta reducción debe hacerse siempre respecto a la jornada laboral diaria del trabajador, los convenios colectivos frutos de la negociación entre los agentes sociales pueden atender a otros criterios específicos del sector y de las necesidades organizativas y productivas de las empresas a los que afectan y que sean indispensables para la conciliación de la vida profesional, personal y familiar.

En cualquier caso, el trabajador está en la obligación de avisar a su empleador de que va a disfrutar del permiso de lactancia o de reducción de jornada con 15 días de antelación salvo que haya causa de fuerza mayor justificable, aunque los convenios colectivos vigentes pueden establecer otra cantidad de tiempo. También debe abordar la cuestión de en qué medida, siempre en número de horas, disfrutará de ese derecho. También tendrá que decir con la misma antelación cuándo terminará de acogerse a dicha reducción.

Es posible que, en algunos casos, surjan discrepancias entre el empresario y el trabajador con motivo del disfrute de la reducción de jornada. En este sentido, la ley dispone que esta disputas deberán ser resueltas según el procedimiento dictado en el artículo 139 de la Ley 36/2011, de 10 de octubre, que es la que regula la jurisdicción social.

¿Qué cambios se han producido en materia de reducción de jornada?

En cuanto al artículo 37.5 de la Reforma Laboral, la única modificación de los textos anteriores ha sido la inclusión del término ‘diaria’ a continuación del de ‘jornada laboral’. Esto se ha realizado con el propósito de evitar que la reducción de la jornada se viese agrupada en un solo día de la semana o no en todos, por ejemplo.

Respecto al artículo 37.6, las modificaciones han sido de mucho mayor calado. Por ejemplo, a partir de la publicación de la Reforma Laboral, los convenios colectivos de cada sector tendrán el derecho a establecer criterios en torno a los horarios en los que es posible disfrutar la correspondiente reducción de jornada.

Además, se añade el término de ‘fuerza mayor’ para disculpar a aquellos trabajadores que no avisen de que van a hacer uso de su derecho a reducción de jornada o a permiso de lactancia con 15 días de antelación. Sin embargo, puesto que no se define lo que es ‘fuerza mayor’, es un motivo clásico de disputa entre empleados y empresarios.

Finalmente, también se modifica la forma en la que resolver las discrepancias entre empresario y trabajador con motivo del disfrute de la reducción de jornada. Antes había que acogerse al 138 bis de la Ley de Procedimiento Laboral, que ha sido derogado, y ahora al 139 de la Ley 36/2011, reguladora de la jurisdicción social.

Esperamos haberte sido de ayuda y que hayas aclarado todas tus dudas respecto a las modificaciones que, en materia de conciliación de la vida familiar y profesional, introdujo la Reforma Laboral de 2012.